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Montaje THT vs SMD en fabricación electrónica: comparativa y prácticas en España

El montaje THT y su comparación con SMD es un tema fascinante que afecta a uno de los sectores más potentes de España: el EMS. La fabricación electrónica actual está evolucionando a pasos de gigante, gracias al impulso permanente de la tecnología.

Por ello, es preciso divulgar cuestiones técnicas que antes pasaban inadvertidas; ahora, sin embargo, su conocimiento puede marcar la diferencia entre el acierto o el error al adquirir o encargar productos electrónicos.

Diferencias técnicas entre montaje THT y SMD

Una analogía permite entender mejor ambas alternativas. Así, lo mejor es imaginar cada placa de circuito impreso (PCB) cómo un lienzo donde se deben fijar sus componentes. Para ello, existen dos procedimientos de fijación, precisamente los que se comparan en este contenido.

THT o Through-Hole Technology

En Electrolomas sabemos bien que el THT es el método técnico de toda la vida. Los elementos cuentan con largas patillas que atraviesan la placa por unos agujeros y, después, se sueldan por el lado opuesto. Lo más frecuente es fijarlos con la llamada soldadura de ola, que incluye un baño de estaño fundido.

La robustez mecánica es su principal ventaja. En España, sobre todo, prolifera en el sector ferroviario y en las energías renovables, en especial en los inversores y seguidores solares. Es decir, allí donde las placas suelen sufrir vibraciones o exposiciones al calor extremo.

Sin embargo, su inconveniente es doble: ocupa mucho espacio y se ralentiza el montaje.

SMD (Surface-Mount Device)

Para plantear la comparativa entre THT vs SMD, es necesario presentar en qué consiste esta segunda metodología. Su esencia es que los componentes son minúsculos y se sueldan directamente sobre la superficie de la placa, sin agujeros de ninguna clase. El método empleado es un proceso de horno de reflujo.

Este sistema ofrece una densidad enorme, imprescindible en equipos como los smartphones o los dispositivos IoT más potentes y diminutos. Además, resulta más barato, sobre todo cuando se trata de grandes producciones.

¿Sus hándicaps? Las reparaciones manuales se complican y la resistencia a los tirones físicos es inferior a la del montaje THT.

Mejores prácticas con AOI en líneas de montaje

Se llama Automated Optical Inspection o AOI a un método de revisión y validación de placas que permite mejorar su calidad final. En la fabricación moderna, el ojo humano ya no es suficiente. Por eso, se utilizan cámaras de alta resolución y software avanzado para escanearlas en segundos e identificar su estado.

El resultado es tres veces mejor:

  1. Se obtiene una precisión quirúrgica. Esta técnica hace posible saber si un componente SMD está movido si quiera unos micrones. La falta de soldadura o la existencia de un puente de estaño que podría ocasionar cortocircuitos también son detectadas.
  2. Asegura los estándares ISO y Calidad. Teniendo en cuenta que las plantas EMS en España operan bajo la ISO 9001 —y aplican también, con frecuencia, la IPC-A-610— garantiza que sus estándares se cumplan de manera automática. De hecho, se genera un informe de calidad por cada placa fabricada.
  3. Disminuyen los rechazos. La rápida detección de estos errores, justo después del horno de reflujo, posibilita la corrección de la placa antes de llegar a la siguiente etapa. En consecuencia, se ahorran miles de euros en desperdicios y se evita que el cliente final reciba una mínima unidad defectuosa.

Una vez comparados el montaje THT y el SMD, lo más frecuente en las fábricas españolas es optar por la fórmula mixta. Con frecuencia, se usa SMD para la inteligencia del circuito y THT para los conectores o los componentes de potencia que necesitan fuerza. Sea como sea, en Electrolomas trabajamos siempre con la máxima calidad electrónica en beneficio del cliente.

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